Turismo de la muerte

muerte

La noticia no tiene nada de común con el resto de las que podríamos encontrarnos un día cualquiera en cualquier periódico de nuestro entorno. No señor. Al leerla se me abrieron los ojos como platos y despertó mi interés, lo confieso. De ahí que ahora la comente.

Por si no lo sabéis, lectores o lectoras ocasionales, yo soy partidario de que se respete la dignidad de las personas hasta sus últimas consecuencias y que ese respeto, pasa necesariamente, por acatar la decisión de tener una muerte digna.

Si esa decisión, se toma como consecuencia de tener una enfermedad incurable y terminal, pues razón de más para respetarla y para que nadie que ayude a ese amigo o familiar que se encuentre en esa circunstancia, sea perseguido por la Ley.

Se sigue llamando a este acto: suicidio.

Yo lo llamaría de distinta forma porque en definitiva se trata de huir de un proceso doloroso y que tiene por fin evitar el sufrimiento innecesario. Una decisión dolorosa, sin duda, porque se toma como última alternativa y que significa la extinción de ese sufrimiento y del ser humano.

Pues bien, en Suiza, como la ley no castiga ni persigue el hecho de proveer a los enfermos de sustancias que ponga fin a sus días (aunque hay condiciones: que no medien “intereses egoístas”, que el paciente esté lúcido, exprese su demanda reiteradamente y pueda consumir la droga por sus propios medios) dos organizaciones, Exit y Dignitas, ayudan a los enfermos terminales a acabar con sus sufrimientos, un proceso conocido como “autoentrega”.

De ahí que hayan muchas peticiones de ciudadanos extranjeros (No residentes en Suiza) que cumplen con los requisitos que se exigen. No obstante, por los costes que tiene y para poder cumplir con la normativa suiza, alguna empresa pide 4.000 euros a los solicitantes de ese “servicio” ya que son necesarios para pagar los análisis forenses y el posterior entierro o cremación del cadáver, según informan.

Desconozco si ese importe es excesivo o si por el contrario, es ajustado. No lo sé, pero al margen de cualquier otra consideración, considero que esas asociaciones sin ánimo de lucro, merecen todo mi respeto porque cumplen con una tarea que los gobiernos se niegan a realizar y que los enfermos tienen el derecho a que se respete su decición.

Por eso mismo, para esas asociaciones y sus integrantes,

Aflojo con cinco vueltas el tornillo

 

Anuncios

7 pensamientos en “Turismo de la muerte

  1. Estube hace poco en suiza y te puedo decir que ese precio no es excesivo.

    Allí es todo carísimo y no me extrañaría que se deban pagar cantidades enormes para un entierro, etc.

    Sin embargo… es curioso que en Suiza salga un partido muy votado que aboga por la expulsión de los inmigrantes y sin embargo se ayude a morir, con lo que estoy totalmente de acuerdo, a una gente que sufre y quiere suicidarse pero no puede. Cosas de la vida.

    También es verdad, que unos van a buscar trabajo porqué son pobres y otros deben tener dinero para conseguir esto… aunque me imagino que habrá familias que se hipotecarán para poder permitir a alguien querido una muerte digna.

    Algunos utilizan paraíses fiscales para evadir impuestos y los de siempre no tenemos ni derecho a morir cuando queramos

  2. Exactamente Eloi, así es.

    La sociedad, para nuestra desgracia está estratificada en “castas” y así será “por los siglos de los siglos”.

    Ni morir cuando queramos pero no podemos hacerlo. Así de triste y así de terrible.

    Un abrazo.

  3. Totalmente cierto! Que triste es ni siquiera poder gozar de una muerte digna… Es realmente preocupante que una sociedad avance en tantos sentidos como la medicina, y en otros (con el brazo de la Iglesia siempre omnipresente) siguen estancados en las coyunturas de hace unos cuantos siglos. Progreso y libertad para morir cuando a uno se le antoje, más allá de lo que digan los curas.

  4. Tendrían que autorizarlo pero también tendrían que ser flexibles con el que ordena ejecutar la acción ya que podría ir contra los intereses religiosos de algún ejecutor. Si una enfermo está ingresado en un hospital no se le puede obligar al médico a firmar el tratamiento para que muera el enfermo. Debería ser como el aborto que estando legalizado solo lo practican algunos médicos (los que quieren).

  5. Hola Neurotransmisores:
    Efectivamente, así es y siempre he defendido y defenderé la auténtica libertad de conciencia. La auténtica.
    No la hipócrita, que niega la práctica del aborto, por ejemplo, en la pública pero la acepta en la privada, como así ocurre en muchísimos casos.
    De ahí mi defensa de esas posturas legítimas. Si no fuera así, no sería un ciudadano sino otra cosa.
    Un saludo y me alegro de verte de nuevo en mi blog.
    😀

  6. no solo la practica de aborto y la eutanasia como las drogas.
    El estado no tienes que interferir con lo que hacemos con nuestros corpos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s