Realidad económica

divorcioLa realidad es la que es y acostumbra a ser muy tozuda.

Nadie puede negar que si una economía familiar se basa en la entrada de dos sueldos o salarios, cuando esa unión se rompe por distintas circunstancias, entre las que se encuentra el divorcio, la economía se resiente, pero más para uno que para el otro cónyuge.

Aquí no se está hablando quien de los dos tiene la razón sino de la economía familiar en sí misma y eso, es un factor importantísimo. Hasta tal punto de que los “separados” del boom inmobiliario se están quedando en la ruina.

Eso es así, porque si no hay un buen acuerdo y un sueldo digno de un buen ejecutivo, la imposibilidad de encontrar vivienda ha convertido a muchos ciudadanos en los llamados “homeless” (personas sin techo).

No es normal que se destine un porcentaje tan alto de la economía familiar a la adquisición de una vivienda digna.

No es normal que el Estado no controle que la economía de este país se base en un porcentaje tan alto en el “ladrillo”.

No es normal que no se meta entre rejas a los especuladores y se les trate como a héroes.

No es normal que los políticos admitan las “propinas” de los especuladores en forma de financiación a los partidos o personal y sin que ocurra nada de nada.

No es normal… que ocurra lo que ocurra.

Las parejas tiene perfecto derecho a reconstruir sus vidas, faltaría más, pero no deberían encontrarse con este problema añadido que supone el hecho de aniquilar su economía por separarse.

Ya sé que para los católicos, este problema no existe porque su unión es indisoluble, ocurra lo que ocurra, pero para el resto de los mortales -que somos los demás- debería ser un proceso menos traumático, al menos porque la Ley debería preveer estas situaciones. Es decir, que al menos y por una vez, la legislación debería ir un paso por delante de los hechos sociales.

Si se conocieran con exactitud todos los datos estadísticos que he descrito, posiblemente nuestra visión del problema que se está generando sería más objetiva y así, sin pasión, se podría discutir sobre el mismo.

Se sabe, además, que existe un problema de discriminación positiva hacia las mujeres, algo que es normal después de tantos siglos de ostracismo, pero habrá que reconocer que habrá que aquilatar muy bien esa desviación para que no se convierta en la fuente de otro problema social importante como el que he descrito.

Por eso mismo, para los que pudiendo preveer el problema y sus soluciones no lo han hecho,

Aprieto con 10 vueltas el tornillo

Anuncios

10 pensamientos en “Realidad económica

  1. Es un buen problema este de las separaciones. Independientemente de quién sea la culpa -si es que se puede hablar en estos términos- suele ser la mujer la que se queda con la vivienda y los hijos durante la infancia, juventud y posterior entrada en la vida profesional de dichos hijos. El padre ha de marcharse y buscarse la vida. El mercado de alquileres está por las nubes y comprarse un nuevo piso, teniendo en cuenta que el anterior seguro que está sin terminar de pagar, supone una imposibilidad casi cierta, salvo que se sea, como dices, alto ejecutivo que no es lo normal. Así hay cuarentañeros que vuelven a vivir con sus padres, que se encargan de los nietos cuando le tocan al padre. ¿Cómo algo del valor humano como la vivienda se ha disparado a estos límites que la hacen inaccesible salvo en economías compartidas? ¿Quién ha permitido la escalada? ¿Es imposible limitarla en base a las leyes económicas? Me fastidia el prestigio que tienen los constructores, gente forrada, carente de cultura, pero sí poseedores de la pasión del tiburón cruel y taimado, y perdón por los tiburones. Ayer cenando, mi hermano saludó a un tiburón constructor, y luego se expandió en admiración hacia alguien que había sabido “hacer” dinero. Me callé y cambié de tema. Deberían merecer un desprecio universal, pero son las personas que suscitan elogios y fascinación generalizada. Terrible.

  2. Es una situación bastante injusta, en la que se tendría que ver cada caso en particular, y no meter por sistema a todos en el mismo saco.
    ¿Los políticos y los jueces no se divorcian? porque no tienen mucha idea que se diga…
    Saludos.

  3. Saludos Helena:

    Realmente es una situación bastante injusta y por eso mismo la he destacado porque no puede ser que ocurra esto y la sociedad no haga nada de nada. Como en otros asuntos, claro.

    Bikos.

  4. Saludos, Joselu:

    Pues ya ves… a esos “tiburones” y demás gente de esa calaña, encima les admiran.

    Los valores morales y éticos están degradados y sólo importa el sucio dinero.

    Es una pena.

    Por otra parte, del asunto que he tratado someramente, me resulta tan injusto y llamativo que me irrita que la sociedad no mueva un dedo como en otros muchos temas, la verdad.

    Un saludo.

  5. Lo malo de la economía es que es abstracta, no trata con hechos reales sino con especulaciones, en el mejor de los caso, matemáticas.

    La macroeconomía de la trilateral, el fondo mundial, el banco mundial, el presidente del fondo federal, el ministro de turno o el alto ejecutivo de caspa se basa en arquetipos;

    Clase media de profesionales con estudios medios o altos, de ingresos alrededor de los 25.000 euros anuales, con contrato indefinido y estabilidad social, casados, con dos hijos, dos coches y un piso.
    La casita en la costa es potestativa.
    La renta per capita así lo indica.

    Sí, ya. Tu, dos pollos, yo, ninguno, lo que es igual a un pollo cada uno,si claro.

    Ese es el perfil del cual se nutren los cálculos de los economistas, las ofertas financieras y las técnicas de mercadotecnia.

    Y el suplemento de ”estilo” de algún dominical.

    Si usted es un “mileurista”, separado, que pasa el 80% de sus ingresos a su ex, y no tiene donde caerse muerto… ¡Pues jódase!

    La culpa es de usted por no cumplir con las expectativas sociales y macroeconómicas.

    La culpa es nuestra por entramparnos con pisos de 70 metros cuadrados por 250.000 euros a 50 años, teniendo un sueldo basura de contrato eventual, y encima no saber elegir bien a nuestra pareja y fracasar en el matrimonio, y es más, no resignarse cristianamente a sufrir un mal matrimonio, como ha hecho toda la vida la gente de bien, yendo de putas o teniendo una “querida”.

    ¡Ala, to er mundo a divorciarse y buscar la felicidad!

    ¡Vergonzoso!.

    Sí. La culpa es nuestra, sin duda, por no echarnos a la calle a quemar el palacio de invierno o el episcopado, que para el caso viene a ser casi lo mismo.
    No serviría de gran cosa a la larga, pero… ¿y lo descansados que nos quedaríamos?.

    ¿Alguien tiene un mechero y sabe la fecha de la próxima asamblea de obispos?

  6. Saludos, Jorge:

    Me tienta eso que dices del episcopado y el de invierno… 😉 pero de todas formas, no des ideas que te encerrarán y tirarán la llave. 😀

    En definitiva, la culpa es de todos porque, “entre todos la mataron y ella sola se murió“.

  7. Qué cosas tienes, Jorge, jeje. Pero has dado en el clavo. Me ha gustado mucho este tema, Jomer. Muy bien tratado. Un abrazo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s