Yak-42

trilloLa noticia es la siguiente:

Trillo culpa del Yak-42 a la cúpula militar. El ex ministro de Defensa del PP alega que no tenía competencia sobre los vuelos.

Aquí transcribo algunas de las respuestas que Federico Trillo remitió al juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska, a las más de 100 preguntas que le formularon los familiares de los 62 militares muertos en el accidente del Yak-42, en mayo de 2003.

Pregunta nº10: ¿Tuvo conocimiento de las condiciones del contrato con NAMSA? Antes del accidente evidentemente no, por no ser de mi competencia.

Pregunta nº 11: ¿Dio alguna orden o instrucción al respecto antes de su firma? Ninguna, por no ser de mi competencia.

Pregunta nº 14: ¿Formuló alguna objeción o reserva a las subcontratas? Ni las conocía ni eran de mi competencia.

Pregunta nº 27: En la Comisión de Defensa del Congreso dijo: “Hasta el momento del accidente no se había recibido ningún informe en contra de estos vuelos”. ¿Se refería a informes recibidos por usted personalmente o, en general, a las demás autoridades militares? Hasta el momento de la producción del accidente yo no tuve conocimiento de ninguna queja.

Pregunta nº 31: El teniente coronel del CISET [servicio de inteligencia del Ejército] realizó un informe que decía: “Se están corriendo altos riesgos al transportar personal en aviones de carga de la antigua URSS”. Personalmente no tuve conocimiento de ese documento.

Hasta aquí esa transcripción. Ahora viene el comentario.

Resulta lógico que un ministro, sea el que sea, no esté al tanto de todas las operaciones que se realizan en su departamento por simple eficacia y por la delegación de funciones que, necesariamente, hay que efectuar.

Cada responsable de un área Ministerial responde de la misma y en la misma medida, el superior de todos ellos, el Ministro, responde por ellos.

Resulta lógico creer que el Ministro de Defensa no tuviera conocimiento de los detalles de la contratación y, a lo mejor, tampoco conociera las quejas formuladas por varios militares con respecto a las condiciones de vuelo y de los aparatos.

Lo que ya no se puede creer es que, después del accidente y recabada la oportuna información por los responsables de las distintas áreas ministeriales implicadas, Federico Trillo hiciera lo que hizo y dijera lo que dijo.

Quedó acreditado que ordenó la repatriación de los cadáveres sin tener muy en cuenta si las identificaciones de los mismos era la adecuada.

Qué él se ha querido librar de cualquier responsabilidad traspasándosela a sus subordinados ignorando que era su superior y el Ministro de Defensa.

A la vista de las respuestas dadas al juez Grande-Marlaska -haciendo un uso legal pero cobarde de efectuar su declaración por escrito- parece ser que estaba y figuraba de ministro pero que él no sabía nada de nada.

Ahora me voy a permitir hacer un ejercicio de imaginación y os voy a pedir que me veáis a mi como Ministro de Defensa en el momento del terrible accidente que costó la vida a los 62 militares del Yak-42.

Si yo hubiera sido ese ministro, se me hubiera tachado de cobarde. Se hubiera dicho de mi que había sido un ministro sin honor ni dignidad ni orgullo, pero eso sí… ministro, al fin y al cabo.

Recuperando la realidad, por si no lo sabéis, Federico Trillo es del Opus Dei y por eso no necesita nada que al resto de los mortales nos resulta imprescindible para ir con la cara bien alta por la vida. Le basta, simplemente, con rezar el rosario, adular a sus superiores, a los que llevan sotana y solideo e implorar a diario a San Josemaría Escribá de Balaguer.

¡Ah, se me olvidaba! Mirar con desprecio a todos aquellos que no somos de su cuerda porque no sabemos decir con ese gracejo cartagenero:

“manda huevos”.

Este personaje ha llenado de dolor e indignación a los familiares de esos militares muertos y al resto de los españoles de bien y ha demostrado que no tiene honor ni  hombría, ni nada de nada. Y eso que es del Opus Dei…

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Los pecados capitales

pecado

Ahora resulta que el Vaticano ha dictaminado que hay más pecados capitales que los que hasta ahora se conocían como:

  • Lujuria
  • Gula
  • Avaricia
  • Pereza
  • Ira
  • Envidia
  • Soberbia

Y hay que añadir los siguientes:

  • Consumir drogas
  • Acumular excesiva riqueza
  • Dañar al ambiente
  • Hacer experimentos genéticos dudosos.

Ha sido el obispo Gianfranco Girotti, director del Penitenciario Apostólico, organismo que supervisa la confesión y las indulgencias plenarias de la Iglesia católica, el encargado de alargar la lista.

En una entrevista a L’Osservatore Romano, órgano de prensa del Vaticano, titulada Las nuevas formas del pecado social, ha dicho lo siguiente:

“Uno no ofende a Dios sólo al robar, blasfemar, o desear la mujer del prójimo”, en referencia al texto que, según la Biblia, dictó Yahvé a Moisés, “sino también cuando uno daña el medio ambiente, participa en experimentos científicos dudosos y manipulación genética, acumula excesivas riquezas, consume o trafica con drogas, y ocasiona pobreza, injusticia y desigualdad social”.

No está nada mal, ahora bien, una lectura de esos nuevos pecados, pone en la picota a quien los proclama como tales porque,

  1. ¿Desde cuando la Iglesia Católica ha criticado públicamente y se ha enfrentado a los gobernantes del mundo que dañan el medio ambiente? Jamás lo ha hecho y jamás lo hará porque siempre ha estado y estará al lado de los poderosos en lugar de los más débiles como señaló Jesús de Nazaret.
  2. Cada vez que la Iglesia Católica se mete en terrenos científicos, siempre acaba metiendo la pata. (Véase el caso de Galileo, por ejemplo)
  3. ¿Cómo se puede decir con ese cinismo que es pecado acumular excesivas riquezas cuando el Estado Vaticano y la Iglesia Católica en general es el cúmulo de riquezas más apabullante del mundo?
  4. ¿Cómo se puede decir que es pecado cuando se ocasiona pobreza, injusticia y desigualdad social cuando la Iglesia Católica jamás ha luchado contra la pobreza la injusticia y la desigualdad social, salvo unos pocos sacerdotes que han sido masacrados por esa misma iglesia?

¿Cómo se pueden decir todas esas cosas cuando la propia Iglesia Católica desdeña a la mujer, no existen unas auténticas relaciones humanas y cristianas de fundamento en su seno e ignora a la sociedad que no es de su “cuerda”?

Por eso mismo, cada vez me resultan más ofensivos esos personajes que hacen lo contrario de lo que predican y que se les llena la boca de palabras en apariencia llenas de razón pero que sólo son eso, palabras que sólo sirven para proteger sus obscenos privilegios sociales.

Son sepulcros blanqueados.

El sexo en Ámsterdam

parkLa noticia es simplemente asombrosa y carente de falsos prejuicios, como nos tiene acostumbrados Holanda.

Se trata de lo siguiente: Está a punto de aprobarse un plan del Ayuntamiento de Ámsterdam que permitirá, a partir del próximo verano, que en el parque Vondel, el más popular de la ciudad y visitado al año por 10 millones de turistas, que sea un lugar seguro para mantener relaciones sexuales y no penalizar a las personas que practiquen sexo en este jardín con la única condición de que lo hagan cuando se ponga el sol.

Lógicamente, la medida ttiene condiciones. “No podrán salir del perímetro de la rosaleda, que está hacia el centro, ni dejar basuras. Trasladarse a zonas donde juegan a otras horas los menores estará también prohibido. Y si hacen demasiado ruido y son vistos, se les podrá echar”, según manifiestan los portavoces municipales.

El plan ha sido ideado por el concejal Paul van Grieken, del partido Verde.

Simplemente me ha parecido sorprendente y por eso lo he puesto en mi blog. Holanda nunca defrauda.

Por eso, y para ese concejal y para Holanda en general, por las muestras de sensatez que a diario nos ofrece, merecen mi aplauso.

Nuestros ancianos

anciano

Sé que la foto es terrible pero he creído necesario ponerla para ver si la sensibilidad y la conciencia de algún responsable en estos asuntos se despierta y evita que hechos como los que voy a relatar seguidamente se repitan.

Resulta que la residencia pública de mayores Goya, dependiente de la Comunidad de Madrid, en la que viven 51 personas con graves deficiencias de movilidad y que precisan de cuidados constantes en sus necesidades más básicas y elementales, acumula tan graves deficiencias y denuncias que resulta increíble que pueda estar abierta y maltratar de esa forma a nuestros ancianos.

Como muestra de lo que digo, pondré algunos comentarios que los trabajadores del centro anotan en el libro de incidencias de la residencia:

“Las residentes se despiertan mañana tras mañana empapadas “de pis hasta los hombros y con una fuerte tiritona por el frío…” “llorando amargamente porque estaba llena de orina hasta el cuello” o “en condiciones higiénicas lamentables”.

Que esto suceda y que la Comunidad de Madrid no haya resuelto nada sobre este asunto y que sólo haya cesado a su responsable sin tomar ninguna otra medida que palíe este horror, me hace pensar que los responsables de esa área en esa Comunidad y sus superiores, no tienen ni los escrúpulos ni la dosis de humanidad necesaria para ejercer con dignidad su cargo.

Sólo les deseo que cuando alcancen la vejez, si llegan, claro, sean tan “bien atendidos” como lo fueron esos ancianos en la residencia Goya. Se lo merecen más que ninguna otra persona.

Justa reciprocidad

lulaYa se sabe que los datos son muy tozudos y en muchas ocasiones, incómodos.

Eso es lo que le ha pasado al Gobierno de Brasil que ha comprobado que el número de sus ciudadanos deportados por España ha sido de unos 4.000 desde enero de 2007.

Ese número ha incomodado al presidente Luiz Inázio Lula da Silva quien anunció que abordaría el asunto en la llamada telefónica que pretendía hacer para felicitar a José Luis Rodríguez Zapatero por su triunfo electoral.

Esos brasileños rechazados cuando intentaban entrar en España (452 en febrero y 30 en sólo una jornada de marzo) y las condiciones en las que aguardan su repatriación en la zona internacional de Barajas han causado malestar en la opinión pública y en el Gobierno de Brasil.

Se ha comprobado que la media diaria de brasileños rechazados por España, que era de seis hace dos años, ha ascendido a 15 en los últimos meses, y por tanto la actuación española dista mucho de ser “normal”. Por eso y en justa reciprocidad, las autoridades de ese país han negado la entrada en su territorio a 13 españoles en lo que va de mes.

La diferencia estriba en que los ciudadanos españoles a los que se les niega la entrada en Brasil, se les repatria en el mismo avión de llegada en contra de lo que se hace en España que confina a los rechazados en salas en donde, sin comunicación alguna, deben esperar seguramente algunos días para regresar a su país.

Si queréis ver un vídeo en el que se ve a un ciudadano español cuando es rechazado por la policía de fronteras de Brasil, pinchad en este vínculo: O Globo

Me parece que la actuación del Presidente Luiz Inácio Lula da Silva ha sido sensata y justa y España no debe actuar, bajo ningún concepto, como lo está haciendo ahora y debe rectificar de inmediato porque parece ser que la memoria de nuestros inmigrantes se ha perdido y eso… es imperdonable.

Por ello, el Gobierno de Brasil tiene todo mi respeto y el Gobierno de España, todo mi desprecio.

Mi voto

Mañana día 9 de marzo son las Elecciones y por eso mismo iré a votar, de la misma forma que lo he hecho siempre. Fiel a mi cita y sin fallar ni una sola vez.

Un amigo de la red, JotaTrujillo escribió hace unos días lo que viene a continuación y que suscribo en su totalidad por coincidir absolutamente con mis ideas. (Tengo su aprobación para publicarlo, por supuesto)

Dijo lo siguiente:

“No votaré a aquellos que, poseídos de un extraño sentido de tenencia, son incapaces de aceptar lo que las urnas dictaminan, siendo estas las únicas que son infalibles en democracia.

No votaré a quienes buscan justificaciones a su derrota, sin importarle hacer uso indebido, espurio y maledicente del dolor de aquellos que solo tuvieron la desgracia de perder a sus seres queridos, en el más grave atentado terrorista en este país.

No votaré a los que tratan de hacer política barriobajera e indigna, escondiéndose detrás de fantoches con alma de trileros, que dicen representar un dolor, que solo parece pertenecer a ellos.

No votaré a aquellos que han puesto en peligro un día sí y otro también el entramado de nuestra democracia, mediante el colapso buscado de nuestras instituciones, para tratar de conseguir con conspicuos amigos, lo que no eran capaces de obtener a cara descubierta.

No votaré a los profesionales del miedo, los que poseen en propiedad el pegamento que hace posible la unidad de esta tierra donde vivimos y que todos los que no sean ellos, están dispuesta a romper.

No votaré a los que no son capaces de usar una misma vara a la hora de hacer mediciones. A los que redactan en sus estatutos, “que será falta muy grave incurrir en cualquier forma de corrupción en el ejercicio de cargos públicos”, aunque en la practica, parece escrito no para ellos, sino para los demás.

No votaré a los que a sabiendas y en aras de sus deseos de hacer desaparecer lo público, son capaces de mentir ignominiosamente, llevándose por delante el honor, el prestigio, el trabajo de personas honradas que solo cumplen con su obligación.

No votaré a estos mentirosos, que suman a ese pecado el de la cobardía. Son tan cobardes que no dudan en ciscarse en sus propias palabras. A mí, al menos, no pueden representarme los que hacen gala de tanta indignidad.

No votaré a aquellos, que han conseguido, que cosas que parecían superadas, vuelvan a ser cotidianas. Me da miedo que se vuelvan a eslóganes trasnochados, que viejos odios vuelvan a llenar las calles. No puedo entender como hay gente tan indigna que esté dispuesta a echar carnaza a los perros, para ver si entre tanto ladrido, cae algún voto.

No votaré a aquellos que parecen envidiar con nostalgia, los tiempos de la España nacional-católica, los tiempos de salir bajo palio, los tiempos en los que para ser alguien tenías que ser camisa azul, militar o cura.

No votaré a aquel partido que permite tener en sus filas trujimanes interesados que minan con sus dadivas, engatusan en sus taimados negocios, corrompen para acallar conciencias, buscan seguras escapadas para sus malévolas incursiones y se jactan de sus provechosos logros, porque los ciudadanos lo apoyan con sus votos. Como si la conciencia tuviese mucho que ver con una papeleta.

Y, por último, no votaré un partido que es dirigido por el mando a distancia en manos de alguien que aún no ha comprendido que sus visiones de futuro, se fueron al traste porque los españoles así lo quisieron. Me parece muy bien que se labre una superior fortuna si hay personas dispuestas a escucharle, a leerle o a asistir a sus clases en varios idiomas. Lo que no me parece bien es que use el nombre de España en vano, movido por el odio y la frustración de no ser el “hombre de estado” que pretendía.”

Ya conocéis, por tanto, a quién no votaré y por eso, en esta ocasión, el tornillo no se moverá en ningún sentido.

La moderna escalvitud

mano¿Alguien había creído que la esclavitud había desaparecido? Yo creo que no y por eso resulta cada vez más insoportable que los gobiernos del mundo no pongan fin a esa práctica.

No creo que actualmente se vean a seres humanos encadenados físicamente y tratados como simples animales pero la visión de obreros ligados a esas empresas inhumanas, propiciadas por gobiernos de dudosa ética y que trabajan por unos salarios miserables, saltan con demasiada frecuencia a las primeras páginas de nuestros periódicos.

Las empresas españolas ya han traspasado la frontera de la ética y en busca de un beneficio económico, hurtado en principio por una competencia desleal que antes se ha instalado en un país que permite condiciones de trabajo miserables, se están trasladando a Tánger.

¿Por qué? Muy sencillo. Estas son las tarifas que en el folleto de promoción de la Zona Franca de Tánger y bajo el epígrafe “Nivel de salarios interesante” se citan:

  • Obrero no especializado 0,87 euros/hora
  • Obrero especializado 0,95 euros/hora
  • Obrero experimentado 1,1 euros/hora
  • Ejecutivo mediano, 500 euros mes.
  • Ejecutivo, 1.000 euros mes.

(El coste salarial medio en España es de 1.600 euros. Es decir, sueldos diez veces más baratos a sólo 14 kilómetros de España)

¿A que resulta vergonzoso? Un obrero experimentado, con una jornada de 60 horas semanales (Que ya son horas) ganaría al mes 264 euros.

De ahí que los “orgullosos” empresarios españoles se estén afincando en Tánger, sin tener en cuenta que en ese país, no existe seguridad social para los trabajadores tal como la tenemos nosotros y no se pagan los impuestos que aquí son obligatorios.

Y encima hay que oír las arengas de determinados políticos en contra de la inmigración cuando son los propios empresarios los que la están propiciando por el pago de esos salarios miserables que obligan a esos seres humanos a intentar mejorar su vida en los países que ellos consideran el “primer mundo”.

Por eso mismo, para esos empresarios y para los países que consienten y permiten esa esclavitud,

Aprieto con 50 vueltas el tornillo