Hoy es un día especial

Hoy es un día realmente especial y  los que tenemos una cierta edad podemos hablar sobre determinadas cosas con conocimiento de causa.

Más que mis palabras, hablará mejor este vídeo.

No pueden ni deben volver a repetirse esas situaciones. Además, los políticos actuales todavía no han tenido el coraje ni la vergüenza de cumplir con el deber de ser honorables con todos los que murieron defendiendo un gobierno legítimamente constituido.

Nada más ni nada menos.

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Beben y beben y vuelven a beber…

Mariano Rajoyhttp://politica.elpais.com/politica/2013/06/04/actualidad/1370371524_500113.html

La solución ha sido escasa ya que sus señorías no deberían poder tomar alcohol en el Congreso ni en el Senado. Ningún tipo de alcohol.

Al parecer se olvidan de que nadie les ha obligado a ser ni diputados ni senadores y si no les gusta que no puedan beber alcohol (cualquier tipo de alcohol) pues se dimite y a trabajar como cualquier ciudadano.

Prebendas, ninguna porque ya tienen bastantes.

Con tener el inmenso honor que les hemos concedido para que administren bien nuestro dinero, legislen bien, cobren un sueldo acorde con su trabajo -cosa que ahora no ocurre-  además de viajar en clase preferente y demás lindezas, ya tienen más que suficiente.

Si a eso le añadimos que no tienen los redaños o valentía de modificar el reglamento del congreso para que los diputados que tienen vivienda en Madrid no puedan cobrar esos 1.800 €, comprenderán perfectamente esa desafección y desprecio que sentimos por ellos la mayoría de los españoles que estamos aguantando recortes, descuentos y atropellos de todo tipo, por mor de tener una patria limpia de deudas; deudas que crearon los dirigentes y otra fauna pero que la estamos pagando los curritos.

Nadie va a la cárcel; nadie devuelve lo robado; se siguen pagando indemnizaciones millonarias a convictos y a banqueros imputados y en este país llamado España -muy pronto, Españistán-; siguen campando con todo el morro, los indeseables y sin que el pueblo llano e inocente de todas esas tropelías, se alce contra ellos.

Más pronto o más tarde llegará ese momento. No sé si lo veré, lo digo por la edad, pero se lo merecen.

Eso lo lo aseguro con absoluta convicción y con todo el desprecio que me merecen.

Addenda: Para que nadie se cree una imagen distorsionada de mi, de ser un santurrón, he de decir que me gusta beber cerveza, buen vino y buenos licores. Por eso mismo, si en los lugares públicos no se puede fumar, en el Congreso de los Diputados y en el Senado tampoco se debería poder consumir ningún tipo de alcohol.

La otra Iglesia

QGMás a menudo de lo que quisiera, saco a la palestra el tema de la Iglesia Católica. Posiblemente porque tengo una fijación especial hacia esa organización que pretende, siglo tras siglo, mantenerse como poder fáctico a costa de lo que sea.

La historia nos ha proporcionado suficientes datos como para afirmar que así ha sido ya que, entre Papas corruptos y degenerados, como la estirpe de los Borgia y otros; los Cardenales, Obispos y clero en general, han hecho de su presencia en la Iglesia y en la sociedad en general, un constante insulto a las buenas gentes que han creído de buena fe todas sus prédicas ya que han sido y son un pozo de miserias y “pecados” de toda índole.

No obstante, dentro de esa Iglesia que repudio, todavía hay personas que son lo que se podría llamar “gente de bien”. No lo digo porque sí ni porque vaya a creer en esa Iglesia Católica Apostólica y Romana -aunque esté bautizado-, sino porque si esa “gente de bien” fuera más numerosa, posiblemente el espectáculo al que estamos asistiendo diariamente no existiría y con seguridad, todos compartiríamos el mensaje de Jesús de Nazaret, porque es un mensaje de amor, fraternidad y esperanza y que no hace distinciones entre las personas ni sus creencias y por lo tanto, es asumible por cualquiera. Ese Mensaje que se ha prostituido hasta límites impensables, lamentablemente.

Dentro de ese grupo de “gente de bien”, está a mi juicio, Quintín García González sacerdote Dominico y periodista, que abandonó su parroquia por ser discrepante con la Iglesia y su obispo y se dedicó a escribir y al periodismo para poder subsistir económicamente.

Supe de él por un artículo que escribió en “El País” y de esa lectura, nació mi admiración hacia él. Como consecuencia, leí algunos más y no tengo el menor inconveniente en transcribir el último que escribió en ese periódico para que se pueda comprobar cuanto digo porque merece la pena y creo que os gustará.

Se titula:

“Kyries” por la civilización cristiana

Invocaron la civilización cristiana y occidental, y generales de misa y comunión, apoyados por obispos castrenses, capellanes, nuncios y jerarquías de toda graduación, junto a una burguesía mayoritariamente católica, dieron golpes de Estado e instalaron en países del Cono Sur unas crueles dictaduras, con secuestros, torturas, asesinatos y desapariciones de miles y miles de ciudadanos, incluidas monjas y sacerdotes. Y algún obispo señalado en la defensa de los Derechos Humanos y la denuncia de la injusta dictadura.

Kyrie eleison; Criste eleison; Kyrie eleison.

Antes, mucho antes, habían invocado la civilización cristiana y española en la conquista de América los Reyes Católicos, Papas, obispos y misioneros, y la mayoría fueron ejecutores, cómplices, encubridores o beneficiarios de un gigantesco genocidio: millones de muertos a sangre y fuego en guerras de invasión disfrazadas de tareas de evangelización. Destruyeron o se apropiaron de culturas milenarias, religiones, riquezas naturales, seres humanos para la esclavitud… Impusieron leyes, organizaciones sociales y políticas, ritos religiosos (no es posible imponer una religión). Sólo en un segundo momento surgieron las voces críticas y compasivas de Francisco de Vitoria, Bartolomé de las Casas o Montesinos. Y otros.

Kyrie eleison; Criste eleison; Kyrie eleison.

Sin irnos al otro lado del mar, aquí, en esta tierra permanentemente amenazada por la civilización cristiana y sus secuencias persecutorias, se invocó la unidad religiosa para crear la Inquisición y generalizar torturas, robos, autos de fe, muertes en la hoguera, censuras y quemas de libros, expulsiones, imposición de un miedo humillante y esterilizador, impedimento del libre ejercicio del pensamiento civil y religioso… Herencia inoculada en el talante permanente del alto clero español.

Kyrie eleison; Criste eleison; Kyrie eleison.

Invocaron la gran mayoría de obispos españoles -no todos, ni todos los curas, ni todos los católicos; hubo una minoría misericordiosa y lúcida- la civilización cristiana y la Santa Cruzada en contra de la II República, que había recortado sus intereses y privilegios ancestrales -económicos, doctrinales, legislativos, educativos-, y apoyados también en los ultrajes e injustas agresiones a bienes eclesiásticos, persecuciones a personas, climas violentos en la calle, decidieron en nombre de su fe cristiana (¿?) impulsar, acoger, legitimar y apoyar un golpe militar que desembocó en una cainita guerra civil con un millón de muertos de uno y otro bando. Y después del triunfo del golpe militar apoyaron la dictadura como reserva espiritual de Occidente en contra de Derechos Humanos elementales y la doctrina social de sucesivos Papas. Impusieron -y devaluaron a caricatura deformada- en la calle, en la escuela y en las instituciones la católica como religión oficial y prohibieron la libertad religiosa. Y tantas prohibiciones aberrantes.

Kyrie eleison; Criste eleison; Kyrie eleison.

Por todo lo expuesto, confieso que me aterra oír hablar de nuevo de civilización cristiana, y moral cristiana, y familia cristiana contra otras civilizaciones, o morales, o familias. Me aterran estas últimas exhibiciones de fuerza de cardenales, obispos, y movimientos neo y ultraconservadores “en defensa de la familia cristiana perseguida por homosexuales, divorciados y gobiernos laicistas”. Me dan miedo por esa voluntad intolerante de imponer a los otros criterios, valores e intereses. Lo han hecho a lo largo de la historia coaccionando religiosamente a reyes, a militares de aquí o de allá. O en esta hora y en estos países nuestros de democracia partidaria, tratando de hacer cautivo a un partido al que manejar y mimar con sus bendiciones -siempre tan electorales y productivas- para ser luego mimados y defendidos por él en sus privilegios terrenales, ¡tantos! (Piénsese en las Democracias Cristianas clericalmente domesticadas de la Europa del XX o en sus restos y reliquias en España. Escúchese -no, mejor no- el proyecto político que hay detrás de la Cadena COPE actual, en contra de su propio ideario fundacional).

Confieso en voz alta, como seguidor de Jesús de Nazaret, que yo no quiero imponer a nadie ni mi fe religiosa ni mis costumbres y valores. Aunque los viva y los diga públicamente en esta sociedad democrática y laica, espacio donde debieran convivir sin privilegios las distintas concepciones éticas, religiosas. Respeto con honda sinceridad -porque creo en el prójimo e intento amar al prójimo- a cualquier persona y sus ideas y formas tan diversas de vivir la familia: a quienes iluminan su vida familiar desde otras sabidurías religiosas no cristianas; a los que la iluminan desde los gestos y actitudes y palabras del Jesús de Nazaret reflejados en los Evangelios (mucho más ricos y plurales y relativizadores -y escasos- de lo que las doctrinas ultraconservadoras patrocinan). Respeto a las personas que informan e iluminan su vida familiar con otras tradiciones o sabidurías antropológicas, éticas, etc. Personas en modelos familiares diferentes que me cruzo a diario, que viven a mi lado, que trabajan y se divierten junto a mí, que son mis familiares, mis amigos, mis conciudadanos. En una cultura que es cada día más plural y respetuosa. Con sus incoherencias y contravalores también en este ámbito familiar, evidentemente.

Confieso que no me siento atacado ni perseguido en mis convicciones familiares ni cristianas por aquellas personas homosexuales que se casan, o no, siguiendo los dictados de su orientación sexual; por las parejas que no se casan y viven su amor más a la intemperie; por quienes se casan por lo civil o lo religioso en sus diversas manifestaciones; por quienes huyen de infiernos matrimoniales con el recurso honesto del divorcio y emprenden o no nuevas andaduras amorosas, con o sin sensibilidad cristiana. Además de celebrar bodas religiosas, ayudar y alegrarme con quienes luchan por el ideal humano y cristiano de la perennidad gozosa en sus matrimonios. Confieso que no me siento perseguido ni atacado por los partidos del amplio espectro político que votaron en ésta u otras legislaturas las leyes que reconocen la pluralidad de formas familiares. Ni por los gobiernos que las lleven a cabo, sean del color que sean.

Lo mismo piensan y practican otros muchísimos católicos en este país que viven sus convicciones cristianas -referidas también a las Bienaventuranzas evangélicas, aunque no sean éstas objeto de ninguna manifestación u obsesión jerárquica electoral-. Y no se sienten representados en esa retórica ultramontana de cardenales y movimientos neoconservadores de la última y repetida concentración de Madrid. Católicos que siguen esperando desesperanzados a que ciertas jerarquías eclesiásticas abandonen su pesimismo antropológico y su intento de tutelar y marcar sendas nacionalcatólicas a la democracia española invocando la civilización cristiana, para poder pasar de los tristes y dramáticos Kyries al Gloria in excelsis Deo y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad.

Corolario: Ojalá que la actual situación de crispación entre gobierno y cúpula eclesiástica desembocara por urgente divorcio exprés en la ruptura de los Acuerdos internacionales entre la Santa Sede (o Estado Vaticano) y el Estado Español. Por incompatibilidad de materiales. Y por conversión de la Iglesia a aquella enseñanza de Jesús: “No toméis oro, ni plata…, ni alforja para el camino, ni dos túnicas…”.

Kyrie eleison, Criste eleison, Kyrie eleison significa, para aquellos que no lo sepan:

Señor, ten piedad; Cristo, ten piedad; Señor, ten piedad.

Por y para Quintín García González,

Aflojo con veinte vueltas el tornillo

Bálsamo

En contra de mi opinión con respecto a este blog, no me queda más remedio que poner un vídeo de un hombre llamado Tony Melendez (facilitado por mi gran amiga y persona Memori@) que hace que vea a las personas con una perspectiva distinta ya que desde mi anterior post dedicado a los degenerados, Tony resulta un bálsamo.

Merece la pena, os lo aseguro porque es un hombre que ha superado unos inconvenientes muy grandes y nos da un ejemplo de cómo hemos de afrontar la vida.

Para él y para las personas que como Tony han sabido hacer frente a los problemas,

Aflojo con diez vueltas el tornillo.