Hoy es un día especial

Hoy es un día realmente especial y  los que tenemos una cierta edad podemos hablar sobre determinadas cosas con conocimiento de causa.

Más que mis palabras, hablará mejor este vídeo.

No pueden ni deben volver a repetirse esas situaciones. Además, los políticos actuales todavía no han tenido el coraje ni la vergüenza de cumplir con el deber de ser honorables con todos los que murieron defendiendo un gobierno legítimamente constituido.

Nada más ni nada menos.

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Nuestros ancianos

anciano

Sé que la foto es terrible pero he creído necesario ponerla para ver si la sensibilidad y la conciencia de algún responsable en estos asuntos se despierta y evita que hechos como los que voy a relatar seguidamente se repitan.

Resulta que la residencia pública de mayores Goya, dependiente de la Comunidad de Madrid, en la que viven 51 personas con graves deficiencias de movilidad y que precisan de cuidados constantes en sus necesidades más básicas y elementales, acumula tan graves deficiencias y denuncias que resulta increíble que pueda estar abierta y maltratar de esa forma a nuestros ancianos.

Como muestra de lo que digo, pondré algunos comentarios que los trabajadores del centro anotan en el libro de incidencias de la residencia:

“Las residentes se despiertan mañana tras mañana empapadas “de pis hasta los hombros y con una fuerte tiritona por el frío…” “llorando amargamente porque estaba llena de orina hasta el cuello” o “en condiciones higiénicas lamentables”.

Que esto suceda y que la Comunidad de Madrid no haya resuelto nada sobre este asunto y que sólo haya cesado a su responsable sin tomar ninguna otra medida que palíe este horror, me hace pensar que los responsables de esa área en esa Comunidad y sus superiores, no tienen ni los escrúpulos ni la dosis de humanidad necesaria para ejercer con dignidad su cargo.

Sólo les deseo que cuando alcancen la vejez, si llegan, claro, sean tan “bien atendidos” como lo fueron esos ancianos en la residencia Goya. Se lo merecen más que ninguna otra persona.

El caso “Lamela”

lamelaNo sabía si debía escribir sobre este asunto, pero al final ha podido más la necesidad de “gritar” al viento mi indignación que callar lo que mi corazón y entendimiento se negaban a reconocer como justo.

Todos hemos vivido estos tres años de manipulación de la información sobre las famosas sedaciones del Hospital Severo Ocha de Leganés por parte de la Comunidad de Madrid que gobierna Esperanza Aguirre.Las “razones” que motivaron en su día el cese del doctor Luis Montes Mieza (sedaciones irregulares con un resultado de más de 400 homicidios) se han desecho como azucarillos por ser infames y, quien propició esa infamia, encima se vanagloria diciendo que “Me siento muy orgulloso de lo que hice”.

Tan orgulloso está, que por eso mismo, al conocer el auto, desapareció de la circulación y se fue a pasar unos días a la montaña a esquiar con su familia, a esperar las directrices de su partido y a lo que tendría que decir a su regreso sobre este tema.

Y lo que ha dicho es tan falso y tan infame que sólo le deseo una cosa.

A él y a todos los que han apoyado esta farsa. Tanto los políticos como los integrantes de la Iglesia que se sumaron en su día a esta mentira.

Que si algún día esos personajes tienen una enfermedad en fase terminal, que nadie les preste el apoyo médico necesario para que sus últimos momentos de vida transcurran sin dolor. Más bien todo lo contrario.

Como está ocurriendo en miles de casos desde que se despertó esa caza de brujas y que ha llevado al Gobierno Central a replantearse el tema de los cuidados paliativos.

Me da lo mismo si se me critica por desear este sufrimiento, pero es lo que ellos mismos han elegido y lo que ellos han regalado a miles de enfermos que han fallecido llenos de dolor innecesario. Con los médicos aterrados por desconocer si de sus actos se podrían derivar responsabilidades penales al tratar a esos enfermos en fase terminal con la dignidad que requieren.

Vaya despropósito.

Se ha hablado mucho sobre los motivos que llevaron a la Comunidad de Madrid a escenificar este despropósito. Sobre todos ellos, gana el argumento de la privatización de la Sanidad Pública mediante su deterioro y difamación.

Creo firmemente que éste ha sido el motivo; que se les ha ido de las manos y la “construcción” de todo el entramado para implicar al Severo Ochoa y a sus profesionales no ha servido más que para difamar a quien tenía el alma limpia.

Las hemerotecas están ahí para todo el que quiera seguir paso a paso lo ocurrido y verá, cómo la desvergüenza y el cinismo se han apoderado de nuestros políticos.

Visto lo visto, ¿cómo pueden extrañarse de que los ciudadanos y nuestros hijos o nietos precisen de un baño urgente de ciudadanía cuando ellos ven que a los políticos, hagan lo que hagan y digan lo que digan, no les ocurre nada por sus canalladas y mentiras?

Es que la ética desapareció y nadie sabe donde está.

montes

Pues bien y retomando el hilo, ahora le toca al doctor Luis Montes Mieza mover ficha y lo hará, claro que lo hará.

Cuando dice, “Ahora es el tiempo de la venganza. Que tengan el mayor desgaste posible.” Refiriéndose a todos los que desprestigiaron la sanidad pública y que acusaron a los profesionales del hospital por una denuncia anónima que hablaba de 400 eutanasias y que ya se había investigado.

Manifiesta que espera sentar en el banquillo a Lamela aunque no sabe si será por denuncia falsa o por unas declaraciones en las que hablaba de sedaciones no indicadas y en dosis excesivas con resultado de muerte. O lo que es lo mismo, llamarles asesinos.

Les niega el perdón y, en todo caso, dice que se lo pidan a los familiares de tantas personas que han muerto con dolor por su culpa.

Es comprensible este estado de ánimo y le manifiesto desde esta humilde tribuna que siempre tuvo mi apoyo incondicional y que ahora reafirmo.

Sólo deseo que cuando me llegue la hora de la muerte, pueda tener a mi lado a una persona como Luis Montes que me evite el dolor y pueda cerrar los ojos en paz y con serenidad.

Por todo lo dicho,

Para Lamela y todos los que han apoyado esta caza de brujas,

Aprieto con cincuenta vueltas el tornillo

Para el Dr. Montes y todos los que hacen posible que desaparezca el dolor en los últimos momentos de nuestra vida,

Aflojo con sesenta vueltas el tornillo