Los Invisibles

Andrés se despertó de forma gradual. Es decir, no sabía muy bien ni qué hora era ni, por supuesto, en qué día vivía.

En un momento, cogió el móvil de la mesita de noche y se enteró en donde estaba; la hora y el día y, además, de un sinfín de notificaciones de noticias de redes sociales -que cada vez le pesaban más-  miró la aplicación del tiempo que le informó con todo lujo de detalles que el día no estaba mal porque la predicción era buena. Temperatura primaveral, sin riesgo de lluvia, tormentas ni viento.

Con esa información, y las horas de sueño que llevaba a su favor, se levantó. Un poco torpe porque la agilidad de los 30 había desaparecido, pero se levantó repitiendo unos movimientos automáticos: zapatillas, bata y cumplir con las necesidades que su cuerpo exigía.

Ejecutada esa rutina, se fue a la cocina a desayunar. Un desayuno ligero: café con leche y un trozo de tarta exquisita rellena de frutos secos y fruta fresca.

 Una vez recogidos los “trastos” ensuciados y debidamente colocados en el lavavajillas, se fue directamente al cuarto de baño. Ya eran las 10 de la mañana y a esa hora se podría considerar que ya estaba bien de hacer el vago.

El afeitado y la ducha le dejaron como nuevo y se vistió con la ropa adecuada al día pronosticado con la intención de salir a la calle e ir a comprar el periódico; dar una vuelta y disfrutar del aire y de las personas que llenaban las calles.

Intentar adivinar su edad (lo más fácil) y a la vista de sus movimientos, actitudes y otros detalles, crear para su coleto personalidades acordes con sus observaciones. Era algo que siempre hacía cuando veía personas.

Las imaginaba en su vida privada y creaba personajes como si de una obra teatral se tratara.

De pronto, se topó con una persona de las que, por causas por todos conocidas, en la actualidad abundan en nuestras calles.

Los llamados “desheredados” o inmigrantes o personas que por cualquier otra circunstancia se nutren de la caridad ajena para subsistir.

La inmensa mayoría, son portadores de un vaso de plástico y un letrero lleno de faltas de ortografía y de lamentos de todo tipo para conmover a los que, como Andrés, circulamos por la calle y que vamos a la nuestra. (Hijos, hambre, falta de trabajo, etc. etc.)

Normalmente, pasan desapercibidos porque forman parte del “mobiliario urbano”, es decir, son invisibles, pero en realidad están allí.

Unos serán auténticos y otros falsos necesitados que están para recoger la limosna y dar la recaudación del día al mafioso de su jefe.

Ahora llega la cuestión que antes planteaba. ¿Qué tipo de personaje le asigna Andrés a cualquiera de ellos en esa obra teatral que crea a diario en sus paseos?

Asunto peliagudo. Por un lado, la certeza de que es una persona quien tiene delante; de otro, las lógicas dudas que suscita su presencia y petición de ayuda.

¿Va a ser más pobre si le entrega algunas monedas? ¿Es su patrimonio lo suficiente grande para que cada día entregue un dinero a esas personas?

A la primera cuestión debe decir que no, pero si la encadena con la segunda cuestión, también ha de decir que no. No puede ni debe asumir un gasto diario en esas cuestiones porque su patrimonio es su pensión y con ella debe subsistir y ayudar, si es necesario a sus hijos, o sea que sí, de cuando en cuando, hace un donativo a esas personas “invisibles” de la sociedad en la cuantía que cree oportuna en ese momento.

Posiblemente, sea el importe de una cerveza, pero Andrés considera que es suficiente. Insuficiente, aunque todos hicieran lo mismo y suficiente si los Organismos Públicos cumplieran con sus obligaciones y no delegaran en la caridad personal de los ciudadanos sus responsabilidades. Esas responsabilidades que al parecer son una carga enorme, tanto emocional como política.

Algo que Andrés nunca ha sido capaz de asimilar.

Entonces, de inmediato, esa obra teatral que construye a diario Andrés cuando sale a pasear, se torna gris y triste y comprueba por enésima vez, que la vida y la política de este país y de la humanidad en general, está realmente enferma y no hay médico que la pueda curar o no quiera curarla.

Andrés regresa a casa después de su paseo, pero no con la obra de teatro construida en su mente ya que los personajes que ha encontrado no le han proporcionado ese estímulo necesario para dar cuerpo a una obra.

No le han valido para nada un grupo de quinceañeras ni las mujeres de cierta edad que llevan con absoluta dignidad sus achaques ni los supuestos ejecutivos con sus trajes y zapatos dispuestos a venderte a su madre por un paquete de acciones o bonos de dudosa rentabilidad y fiabilidad.

Tampoco ayudan a Andrés esos personajes ambiguos que no tienen un aura de bonhomía y que presumen de coches ruidosos y caros y que, en buena lógica, o tienen un montón de créditos a cuenta de ese vehículo o no son sus legítimos propietarios.

En definitiva, Andrés cuando llega a su casa, abre la nevera y coge una cerveza bien fresquita y medita en silencio todo cuanto ha visto. Lo coteja con lo que escriben los periódicos y llega a la conclusión de que este es el teatro de la vida. Nos guste o no. Y no ha hecho ni ha pensado en ningún momento en el tema acuciante de la salud.

Esto ha sido todo por hoy, me dice Andrés.

 

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¡Que impaciente estoy!

Mariano Rajoy

Pues sí… estoy impaciente.  Ahora cuando os lo explique lo entenderéis.

Soy uno de esos pensionistas que esperan con ansiedad que me llegue puntualmente cada mes el importe de la pensión que legalmente me corresponde y que tras 47 años de cotización por salarios reales me ha correspondido.

Hasta el momento y con disgusto -no lo puedo negar– el gobierno se ha “fundido” el fondo de pensiones. La llamada hucha de las pensiones. Ha utilizado ese dinero, si no estoy equivocado, cambiando las normas de conservación y mantenimiento de ese Fondo gestionado por la Tesorería General de la Seguridad Social para ayudar a la banca y no quedarse con un grupo de bancos insolventes dándose de “morros” con la UE en el tema de la financiación en lugar de proteger y mantener ese fondo que se creó con el único fin de que los pensionistas tuviéramos la seguridad de que nuestras pensiones estarían siempre garantizadas. ¿Es así o estoy equivocado?

Sigo…

Pue bien, los desastres en este asunto, como sabéis han sido mayúsculos y han creado una norma que no sé como definirla, por la cual, se nos garantiza un incremento anual de las pensiones del 2,5%, Si, habéis leído bien. El 2,5%.

¿Por qué estoy impaciente? Muy sencillo, por recibir una carta de la ministra de turno creo que se llama Fátima Báñez (No pongo imagen. No me da la gana) en la que tras cantarme los enormes sacrificios y la muy buena voluntad del gobierno, me anunciará que mi pensión se habrá incrementado en un 2,5% (Habrá que ver que descuento por impuestos nos tocará pagar a todos).

No se tiene en cuenta ni la subida de la energía eléctrica, el gas y la cesta de la compra ni los salarios que cada vez son más bajos. Nada de eso se tiene en cuenta y se produce el milagro de que cada vez hay mas ricos y, en consecuencia, cada vez hay mas ciudadanos empobrecidos. Que cada vez somos más pobres pero eso no le afecta para nada a este gobierno se llame como se llame.

Estoy impaciente por recibir esa carta y tener el placer de devolvérsela al cartero para que la devuelva al Ministerio correspondiente. No la quiero leer. Ya sé lo que pone y eso me cansa y me irrita. Lo siento.

 

La amistad

Imaginad una cuerda (o un cabo en términos marinos) con nudos que resultan muy difíciles de desatar o de deshacer. Esa puede ser una definición de “Amistad“.

Luego está la que la describe la Real Academia de la Lengua:

Amistad – nombre femenino – Relación de afecto, simpatía y confianza que se establece entre personas que no son familia”

 

Pues bien, esa palabra “Amistad” encierra en sí misma una serie de componentes que fácilmente podemos pasar por alto y lo digo, porque en muchísimas ocasiones esos errores los cometemos sin darnos cuenta de que a la otra persona la podemos herir o molestar y sin percibir que hayamos hecho nada malo, cuando la realidad es bien distinta. De ahí la importancia de ser un buen amigo y quiero serlo para quien lo merezca, en mi opinión.

Yo he procurado siempre hacer una distinción creo que razonable. Los llamados eufemísticamente “amigos” que en realidad son conocidos y los que con todos sus atributos los considero mis amigos porque los lazos o nudos que nos unen son bien resistentes y fuertes y aguantan con toda su fuerza las tensiones que puedan surgir y sin que nada se rompa.

¿Estoy equivocado?

No lo sé, os lo dejo a vuestro albedrío.

Un saludo muy cordial.

Hoy es un día especial

Hoy es un día realmente especial y  los que tenemos una cierta edad podemos hablar sobre determinadas cosas con conocimiento de causa.

Más que mis palabras, hablará mejor este vídeo.

No pueden ni deben volver a repetirse esas situaciones. Además, los políticos actuales todavía no han tenido el coraje ni la vergüenza de cumplir con el deber de ser honorables con todos los que murieron defendiendo un gobierno legítimamente constituido.

Nada más ni nada menos.

No soy normal, afortunadamente.

Mariano RajoyLa persona que ilustra esta publicación es el Sr. D. Mariano Rajoy Brey que es el Presidente del Gobierno de España.

Hasta aquí, todo más o menos sabido. Pero… todo tiene un pero.

Hace muy poco, este señor, se permitió el lujo de decir en un mitin o reunión con miembros de su partido, el archiconocido PP y digo archiconocido por su múltiples y variadas circunstancias:

(Vgr. Incumplimientos electorales, desmembración de la Sanidad Pública, la Educación, incremento del paro, subida de impuestos, incremento de la desprotección a los más débiles, creación ficticia del empleo con más trabajos temporales y con un salario basura, corrupción galopante y desvergonzada, financiación ilegal de su partido, según dicen los jueces instructores del caso, etc. etc.)

como digo, este señor se permitió el lujo o desatino de decir más o menos lo siguiente:

“Los seres humanos normales votarán al PP”

¿Qué puedo responder a ese dislate?  Se me han agotado las ideas y sólo me salen improperios o descalificaciones. Las dos no vienen al caso y no debo testimoniar más que aquello que ha dicho este político.

Afortunadamente, no tengo el perfil de “ser humano normal” según dice este individuo y por lo tanto, si nunca voté al PP, menos lo voy a hacer ahora por muchas y variadas razones y entre ellas, porque insisto, no soy normal, afortunadamente.

¡Gracias, muchas gracias!

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Reconozco que he dudado mucho a la hora de escribir este post. No sabía si responder a una publicación que se está colando en las redes sociales o no.

He decidido que sí, que me siento obligado a hacerlo.

Posiblemente me ha irritado la contumacia en denostar a determinado partido político (Podemos) y presentarlo como la mayor desgracia del pueblo Español y os aseguro que me ha irritado profundamente la intromisión en nuestro derecho soberano a votar a quien creamos oportuno. (Es decir, a quien nos dé la gana)

¡Que falta de respeto! ¡Qué insultante la forma en tratar a los españoles! ¿Es que somos una pandilla de 47 millones de analfabetos? ¿Es que carecemos de la capacidad de análisis? ¿Es que no conocemos nuestra historia y la de nuestros amigos de América del Sur?

A ustedes que nos quieren dar lecciones de democracia y enseñarnos el buen camino.

¿Están contentos con los recortes de todo tipo que se están produciendo en nombre de una supuesta UE que no duda en sanear a los bancos a costa de nuestros bolsillos sin que hayamos tenido la culpa de nada y que, tanto la educación como la sanidad pública se estén deteriorando hasta límites insospechados para entregarla a manos privadas amigas?

¿Están contentos con el tema de las puertas giratorias para los que dejan la política y los muchísimos casos de corrupción que hay y los que saldrán inevitablemente a la luz?

¿Están de acuerdo que se expulse de la carrera judicial a quiénes se han atrevido a juzgar delitos que corrupción y genocidio?

¿Están de acuerdo en que los masacrados por el régimen franquista sigan en las cunetas y sin que sus familiares los puedan enterrar como es debido?  Etc. Etc. Etc.

Os lo dice una persona, yo, ciudadano en plenitud de sus facultades mentales y jurídicas, nacido en el año 1946 y que conoce de primera mano lo que ha sido una dictadura de 40 años; que ha conocido y vivido.

Os lo dice una persona, yo, que he votado siempre que ha habido elecciones de todo tipo, Municipales, Autonómicas y Generales (Congreso y Senado) y no he dejado de votar en ninguna. Jamás.

Unas veces han salido ganadores los que yo voté, en otras ocasiones, no, pero así funciona la democracia. Cada cuatro años hay que pasar por el trámite legal de las elecciones y me molesta profundamente que me intenten aleccionar quienes creen estar en posesión de la verdad, por creer, como antes he dicho, que somos un pueblo ignorante, analfabeto, sin capacidad de análisis y demás lindezas. Me cabrea y mucho.

Y me cabrea que el artículo que os pondré al final de este post, se titule:

“AÚN ESTÁN A TIEMPO: Carta abierta a los españoles que pretenden votar por Pablo Iglesias”

Pues mis queridos residentes en España. Lo tienen muy fácil: Si el resultado de las votaciones no les convence porque no se ajusta a sus parámetros, ya saben… se van a otro país y podrán descansar tranquilos, pero reclamo en mi nombre y en el muchos españoles, supongo, nuestro derecho a elegir libremente a quienes entendemos que pueden hacerlo mejor que los que ahora están en el gobierno.

No se crean en absoluto que soy contrario a los inmigrantes. Jamás lo fui ni lo seré, entre otras muchas razones, porque curiosamente, volvemos a ser un pueblo emigrante debido a las bondades que se han producido en esta España que me duele de un tiempo a esta parte.

Por eso debo aclarar algunas cosas: no he querido decir en ningún momento que me acueste con Pablo Iglesias ni mucho menos. Ni me acuesto con él ni con ningún  partido político, de la misma forma que jamás me gustó Chávez ni me gusta Maduro, pero los dos fueron elegidos democráticamente -al menos así se lo pareció a la comunidad internacional- ¿O no fue así?

Tampoco me gusta lo que está ocurriendo en Venezuela ni en Cuba y otros países de Sudamérica pero no digo nada a esos pueblos porque deben ser sus ciudadanos los que se pronuncien en las urnas, eso que quede claro, pero por favor, no nos falten al respeto diciéndonos lo que hemos de hacer.

Somos un pueblo con muchísima historia (buena y mala, todo hay que decirlo) y, en consecuencia, tenemos el suficiente bagaje como para que no nos anden mareando la perdiz con consejos que nadie les ha pedido.

Votaré en conciencia a quién crea oportuno. ¿Entendido? Y supongo que mis conciudadanas y conciudadanos harán lo mismo.

Y ahora que lo pienso… Hago memoria y no creo que ningún español haya escrito una carta abierta a los venezolanos ni a ningún otro país de América del Sur diciendo a sus habitantes lo que deben o no deben hacer. Si es así, me lo dicen y rectifico este párrafo y les pido disculpas de antemano.

Pues eso, ¡Gracias, muchas gracias por sus consejos que nadie pidió!

Aquí tienen  el famoso artículo:

“AÚN ESTÁN A TIEMPO: Carta abierta a los españoles que pretenden votar por Pablo Iglesias

Todos los días sufro al ver cómo se repite paso a paso y suceso a suceso la misma historia que viví en Venezuela a comienzos de los años 90, cuando Hugo Chávez se convirtió en un mártir político después de comandar un golpe de estado fallido asesinando gente de su propio pueblo, pueblo que después utilizó como carne de cañón político para consolidar una hegemonía que aún domina un país que en algún momento tuvo la oportunidad de salir del tercermundismo y ya nunca más volverá a ser el paraíso tropical que una vez conocí y me sentí orgulloso.
Se haga lo que se haga, se diga y se muestre la REAL similitud del discurso de Podemos al chavismo Podemos ganará, el pueblo joven, esos jóvenes votantes que aún no conocen el poder que tienen en sus manos votará por Pablo Iglesias, no por Podemos, ni por un proyecto político, ejercerán un voto castigo por un personaje que ha sido diseñado en un laboratorio político, todos los que están en Podemos hoy en día han pasado por el “Casting” chavista en el palacio de Miraflores en Caracas, todos esos activistas estudiantiles trasnochados que tuvieron cierta aparición en cámara después del 11M y que no tenían vinculación con ningún partido político tradicional fueron contactados, adoctrinados, financiados y les han hecho un gran trabajo de asesoría de imagen para crear mini-Chávez con ciertos rasgos regionales, TODOS los “líderes” suramericanos (excepto tal vez el de José Mujica) han sido producto de ese laboratorio. Hugo Chávez antes de ganar las elecciones de 1998 (las únicas que ganó realmente y con amplia mayoría de voto castigo) era un hombre flacucho, desgarbado, que se vestía con ropa prestada (como la ropa de “alcampo” del Pablo Iglesias) cuando tenía entrevistas televisivas, que tenía mucha labia y daba mucha audiencia. Los políticos sin alma y con ansías de poder pertenecientes a esa “casta” de partidos como Acción Democrática y Copei pero sin oportunidad alguna de calar en el pueblo actuaron como “asesores”, como Lord Varys en Juego de Tronos, ese veneno en la oreja que le enseñó las tácticas del juego sucio, pero tan pronto como Chávez consolidó el poder se deshizo de ellos (véase Luis Miquilena, al que yo llamo Dr. Frankenstein) esa gente que venía de la derecha y se sintió traicionada cuando Chávez instauró un Castro-comunismo quiso reaccionar y ya era demasiado TARDE!.
Hubo mucha burla y duda del poder que traía el chavismo, el pueblo ciego de impotencia política y resentida socialmente defendía a uñas y dientes al chavismo llamando fascistas y castas o acomodados a quienes alzaban la voz advirtiendo lo que podía venir igual que está sucediendo actualmente tan sólo basta ver cómo se expresan los “podemitas” en cualquier foro o comentario adverso en redes sociales y cómo el odio y la separación se está formando, odio del pueblo contra el propio pueblo, se está gestando el mismo odio social que viví entre “chavistas” y “escuálidos” sólo que aquí serán “podemitas” y “fachas”. Se pensaba que Venezuela NUNCA llegaría al nivel de Cuba, que los venezolanos nunca tendrían que hacer cola para comprar comida racionada, que nunca tendrían que pedir permiso para viajar o comprar divisas internacionales y quién advertía lo que se venía era señalado como Facha y envidioso de que “al fin el pueblo tuviera el poder”.
La Venezuela de los 90 estuvo plagada de corrupción y crisis bancaria, pero nada comparado con el robo descarado que sucede actualmente, en su momento Carlos Andrés Pérez ex-presidente y bandera del chavismo para señalar con el dedo acusador al pasado político que le sirvió de plataforma política fue enjuiciado por corrupción y fue condenado, actualmente en el chavismo que tanto defiende Podemos no ha habido NI UN SOLO CASO de corrupción gubernamental que haya pisado los juzgados, pero actualmente las hijas del difunto “Lider Supremo” siguen viviendo en la casa presidencial y hacen uso de los aviones y organismos del estado a su antojo, Diosdado Cabello el número 2 de Chávez (el Iñigo Errejón venezolano) es claramente cabecilla de una trama de narcotráfico tan grande que aquí en España ni se imaginarían alguien así en un cargo público, eso por decir algunos de los miles de casos de corrupción descarada, yo te digo, después que me han matado amigos en la calle y no se ha hecho justicia, después que me robaron mas de 20 veces y gracias al destino nunca me dispararon ni me mataron, después que a mi hermana la secuestraron en la ya común modalidad “express” para robarle lo poco que tenía y su coche, después de todo eso y más yo prefiero la
corrupción de la Venezuela de los 90 donde al menos el pueblo comía, había seguridad, la gente podía aspirar a ser clase media y aspirar una mejor vida más allá de un “socialismo” que beneficia sólo a los que se visten de rojo y se arrodillan para poder subsistir ante los designios de un régimen al que no le interesa si vives, mueres, comes o subsistes si no te rindes a SU sistema.
Pensé que al ser venezolano y español gracias a mi padre podía venir a España a tratar de ser “gente” como mi padre me enseñó, nunca quise ser inmigrante, pero mi padre lo fue y fue un gran inmigrante en Venezuela, uno que luchó y trabajó en un país donde fue recibido con los brazos abiertos, un inmigrante que salió adelante en un país próspero y murió en un país destrozado, con una familia separada por querer vivir una vida de clase media en un país donde según las palabras del difunto Chávez: “ser rico es malo”.
Y yo me pregunto: ¿me vine a España para encontrarme con Podemos? ¿para vivir un Deja Vù? me siento como el película “El día de la marmota”, no te exagero cuando todos los días veo lo que era la vida en Venezuela entre 1992 y 1998 sólo que ahora existen tablets, televisores LCD y ordenadores con internet.
Muchos personajes televisivos (y opto por no nombrarlos porque veo que aquí en España hay complicidad mediática, si menciono a uno u otro los medios no se hacen eco porque uno de esos presentadores pertenece a su cadena) ni se imaginan el flaco favor que están haciendo al futuro de su propio país al promulgar a Podemos en sus guiones, monólogos, programas, no se imaginan que esos “chistes podemitas” que generan la risa fácil atrapan y adoctrinan a una audiencia juvenil inexperta en lides electorales, juventud que odia al “PPSOE” porque han crecido con el mensaje de figuras televisivas que siempre han criticado a izquierda y derecha sin importar quién esté en el gobierno y unos padres que siempre se han quejado del gobierno de turno. Contando además que el “PPSOE” no se ha preocupado por sembrar la semilla de los movimientos juveniles y en los institutos y universidades se gestan estos pseudo-movimientos izquierdosos que atrapan a los jóvenes ociosos que no hacen el mismo esfuerzo que uno tenía que hacer hace 20 años para trabajar y achacan el desempleo a los políticos de turno, España debe cambiar muchas otras cosas antes de pensar que una persona con agendas ocultas como Pablo Iglesias es la salvación para todos los males socioeconómicos españoles. Los jóvenes que discuten.
En mi experiencia trabajando con medios en Venezuela conocí personas que adulaban públicamente al chavismo con la “esperanza” de tener beneficios o cargos en la revolución, compartí oficina con una periodista que en su momento se quejó en una sesión del congreso de diputados en nombre de los periodistas y contra el presidente y para callarle la boca la hicieron presidenta de la Radio Nacional de Venezuela, a mi no me vendrán con cuentos y se me revuelven las tripas cuando veo que Podemos TIENE que estar a juro en boca de todos los presentadores aunque sea en forma de chistes, les digo que: “Lo que hoy les da Audiencia, mañana les censurará” o “Lo que hoy les da Audiencia, mañana les cerrará el programa o la cadena”.
El pueblo español no están ni cerca de estar preparado para lo que se les viene, los venezolanos que residimos en España ya tenemos mucha experiencia en “deterioro de vida” y por eso dejamos lo que alguna vez fuera un “paraíso tropical”, TODOS los venezolanos que residimos en España (excepto los que trabajan en la embajada y consulados que para no perder el trabajo NO PUEDEN abrir la boca en contra de su gobierno) tenemos el mismo discurso “Anti-Podemos” ¿por qué será? ¿acaso nos paga algún partido político? ¿acaso pueden comprobar que estamos inscritos en algún partido político? ya los venezolanos no creemos en política, nosotros creemos en trabajar y salir adelante pero estaos viviendo la PESADILLA de ver que ese tsunami devastador del que pensamos haber escapado nos persigue en un país donde vinimos buscando vivir, comer y ayudar a salir de la crisis a un país que no se merece a Podemos.
Los que tenemos experiencia en esta revolución con agendas ocultas pudiéramos afiliarnos a esta trama y asegurarnos un cómodo futuro cuando Podemos se aPodere de todos los poderes públicos, medios de comunicación, empresas y corporaciones pero ni al peor de mis enemigos, ni al Estado Islámico le deseo la suerte que tuvo Venezuela con la Revolución Bolivariana.
Es muy tentador pensar que con Pablo Iglesias “el poder lo tendrá el pueblo” pero créanme los venezolanos que están haciendo cola para comprar papel higiénico racionado no tienen poder absoluto, es muy tentador pensar que si alabas y haces propaganda política a podemos desde tu medio de comunicación mañana podrás estar en el poder como lo estuvo José Vicente Rangel en Venezuela pero ¿valdrá la pena ver a tus compatriotas españoles sufriendo en un futuro sólo para que tú y los tuyos estén cómodos y viajando por el mundo? Piensen, revisen en Google todos los nombres que he mencionado y sus historias, revisen la hemeroteca de Venezuela y los discursos de Chavez y Maduro y vean las similitudes, si tan sólo fueran una o dos comparaciones pero es que Podemos es 99% la copia del chavismo.
Mucha suerte España…

David Pérez Bolívar”

Esta es la carta:

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